TRES RAZONES POR LAS QUE NO ANULARÉ MI VOTO
Primera. Porque al anular mi voto beneficiaría al partido que lleva la delantera y, probablemente, no sería exactamente el candidato o partido de mi preferencia. Además, dejaría que la mayoría decidiera por mí.
Segunda. Aunque anular el voto pudiera parecer una clase de manifestación o rebelión contra los partidos o el sistema electoral actual, no tendría el efecto deseado. Te explico: para que la nulidad del voto pueda ser trascendental y causar una modificación, todos tendríamos que anular el voto y eso no va a suceder, por lo menos no en éstas elecciones.
Tercera. Porque me encanta vivir en un país democrático, en el que prevalezca el estado de derecho, la libertad y los derechos de las personas. Se puede perder una elección, pero nunca hay que perder la oportunidad de vivir en democracia.
Y la razón de pilón es porque, aunque tengamos diferentes visiones, partidos o candidatos, en las urnas, tu voto y el mío cuentan lo mismo. De esta forma se mantiene el equilibrio y la pluralidad en la que se encuentra la fortaleza de México.
Si quiero manifestar mi desaprobación o inconformidad con el sistema actual, puedo buscar otros medios para lograr los cambios.
Anular mi voto ¡NO ES OPCIÓN!
Ahora más que nunca… ¡VOTA!
